El cuerpo descansa, el alma se alimenta en oración, pero la mente se renueva cada día — y solo la Palabra de Dios la renueva de verdad.
La mente se renueva con la Palabra de Dios


El cuerpo descansa, el alma se alimenta en oración, pero la mente se renueva cada día — y solo la Palabra de Dios la renueva de verdad.